Trivialidades cíclicas, te pensaba profunda.

posteado por Mariano T. Rodríguez Ribas

“Quien piensa lo más profundo, ama lo más vivo.”
Friedrich Hölderling

Poné PLAY y después empezá a leer (creo que así tiene más sentido)



(Atardece un Domingo 12 de Octubre en Rue Rollin 19, París.)

Una vez un amigo me dijo que yo me caracterizaba por buscarle un sentido a todo. Que yo suelo tratar de que todo tenga un significado, o un porqué, o un peso especial. Creo que tiene razón. De alguna manera me gustan más las cosas que tienen sentido que tienen un porqué que aquellas trivialidades que pasan y no dejan nada. Esto no significa que no me gusten las cosas cotidianas, creo que al revés, lo que trato de hacer es darle sentido a las cosas triviales y no evitarlas.

Debe ser por eso que me siento como me siento ahora. Un viaje a París para tratar de reflotar una historia que yo no quería que sea trivial, se transformó en un eso. No en trivial porque no carece de sentido ya que creo que es una “de mis mejores historias”. Sino en trivial porque pasa a ser parte de un ciclo que se repite, y se repite y se repite. Sin diferenciarse y sin la particularidad del sentido.

“So how's it gonna be?” Se pregunta José González en “Cycling Trivialities”. Yo me hago la misma pregunta.

Porque el ciclo trivial de un atardecer en Rue Rollin 19, París, es simplemente eso ahora. O al menos tiene que serlo, ya que esa dirección y ese atardecer no tienen sentido ni me esperan. No hay un porqué más allá del ciclo. Cuando el sol baje sólo van a ser trivialidades cíclicas.

¿Será un error entonces buscarle el sentido y la profundidad a todo? ¿ Hay cosas que simplemente pasan porque pasan? Si es así, ¿Porqué se visten de seriedad, de compromiso, de sueño y de historia en común? ¿Porqué se tiñen de foráneo, de frialdad y de distancia evitando el cariño, el afecto y la historia en común?

Como el Conejo, no hay que dejar de moverse y siempre avanzar. Lo triste no es ver que a uno no lo quieren acompañar como uno quiere, lo triste es seguir al conejo solo. Pero no se puede obligar a nadie a que crea en lo que no cree, ni a que sienta lo que no siente. Ni a que exprese lo que no quiere expresar.

Cruzar un océano puede no significar nada para algunos, pero para otros sí tiene sentido. Lo lindo es saber que uno hizo lo posible y la felicidad está en que por lo menos traté de entender, luché, respeté, viajé, demostré y sobretodo, amé. Creo que eso nunca es un error.

...y de alguna manera intento escapar y que no todo lo que hago termine siendo un ciclo de trivialidades más.

9 comments

Make A Comment
top