relatividad
Es como volver un día del laburo: Vas en el auto, tranquilo, despacio, hay tráfico. En la radio alguien cuenta que una vez jugó al truco con Tinelli contra Maradona y no sé quién más en Sevilla. Y pensás en tus amigos, los que están en Buenos Aires y los que no. Pensás en tu familia, la que está en Buenos Aires y la que no. Pensás en tus amores, los que están y los que ya no están...
Y llegás a tu casa, y pensás en las cosas que tenés que hacer. Las valijas, tu ropa, tus fotos, tus cosas, tus recuerdos. Tenés mil cosas para hacer. En dos semanas te vas a vivir a USA. Por más que trates de no pensar está ahí. Querés que sea ya. Querés que sea hoy. Pero faltan dos semanas y pico.
Y pensás en Tinelli y en Sevilla y en Maradona y en las distancias. BsAs-NY, NY-París. Todo te parece lejos, pero a la vez sabés que es muy cerca.
Y te acordás de una charla con amigo donde delirabas sobre el amor. “No es cuestión de creer o no en el amor. El amor no es algo en lo que se cree”. “El amor no existe”, concluyeron. “Al final , lo que uno hace es elegir y jugársela, ¿o no?”
“...Que se yo.” pensás. Ya no sabés que es cada cosa ni quién es quien.
Y estás muy cansado y te acostás en el sillón, te sacás los zapatos, apagás la luz, ponés la música en shuffle... Y como la música te conoce suena este tema:
Y antes de quedarte dormido pensás que estaría bueno escribir sobre esto porque de alguna manera te hace feliz.
Y llegás a tu casa, y pensás en las cosas que tenés que hacer. Las valijas, tu ropa, tus fotos, tus cosas, tus recuerdos. Tenés mil cosas para hacer. En dos semanas te vas a vivir a USA. Por más que trates de no pensar está ahí. Querés que sea ya. Querés que sea hoy. Pero faltan dos semanas y pico.
Y pensás en Tinelli y en Sevilla y en Maradona y en las distancias. BsAs-NY, NY-París. Todo te parece lejos, pero a la vez sabés que es muy cerca.
Y te acordás de una charla con amigo donde delirabas sobre el amor. “No es cuestión de creer o no en el amor. El amor no es algo en lo que se cree”. “El amor no existe”, concluyeron. “Al final , lo que uno hace es elegir y jugársela, ¿o no?”
“...Que se yo.” pensás. Ya no sabés que es cada cosa ni quién es quien.
Y estás muy cansado y te acostás en el sillón, te sacás los zapatos, apagás la luz, ponés la música en shuffle... Y como la música te conoce suena este tema:
Y antes de quedarte dormido pensás que estaría bueno escribir sobre esto porque de alguna manera te hace feliz.
